RECUERDOS DE TUDELA
DE DUERO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX
Alrededor de
1900, los informadores de "El Norte de Castilla" recorrieron
diferentes pueblos principales de la provincia.
Algunos de ellos merecieron mas
de un articulo, como ocurrió con Tudela de Duero
A estas
alturas, no parece que sea pecar de injusto si dejamos anotado
que en la mayoría de estas visitas, lo epidérmico era la
característica notoria. Se visitaba a las primeras autoridades,
se reseñaban las muchas o pocas o pocas bellezas artísticas de
cada lugar o la crónica antañona, y aquí paz y después gloria
Tienen, sin
embargo, estos relatos un cierto interés. Hemos escogido para
esta sección uno de ellos, el que corresponde a Tudela de
Duero. un enclave cercano a la capital, con mucha historia
sobre el turbulento Duero que también traza su curva de
ballesta sobre la villa.
EL AYUNTAMIENTO
El
Ayuntamiento de Tudela está instalado en edificio propio, de
elegante construcción, que comenzó a edificarse en 1878 y se
termino en 1880, siendo alcalde mi distinguido amigo don
Gregorio Ibáñez
A 89.522
pesetas asciende el presupuesto municipal, cuyos gastos se
cubren con el impuesto de consumos - hoy arrendado, excepto el
vino - y con recursos especiales, como los
aprovechamientos de pastos, piñas y cortas en el monte.
Está el
Ayuntamiento al corriente de todos sus pagos, pero como los
recursos escasean, la Asociación de Cosecheros tiene que
realizar por su cuanta mejoras y reformas a que la Corporación
Municipal no puede atender.
DIVERSIONES Y FIESTAS
- ¿ y que tal
se vive aquí? - preguntaba yo a un simpático joven tudelano,
- Muy bien me
contestaba -. no negare que hay días aburridos, como en todas
partes, pero la vida se desliza agradablemente
Me explico cómo: en
Tudela hay un hermoso casino adornado sencilla y
elegantemente, al que concurren mas de un centenar de socios y
de que es presidente don Félix Falcón, mi buen amigo.
y existen también
dos cafés y un teatrito -que, por cierto, esta instalado
encima de una iglesia, la de la Cruz - en el que con
frecuencia actúan compañías
Añádase a esto. que
durante el verano se organizan, a menudo animados bailes en el
Plantio, y que las fiestas de la Virgen de agosto son de las
más brillantes, rumbosas y alegres que se celebran en pueblo
alguno de Castilla.
SALUBRIDAD
Cuando visite Tudela estaba en
su apogeo la epidemia variolosa
- Y de la peor - añadió el que
me daba la noticia
Pensé
enseguida en que yo aún tenia fresca en los brazos las cicatrices de las
ultimas vacunas, y tranquilo respecto al contagio propio. pasó mi
pensamiento al posible contagio de los demás
Los
ilustrados médicos titulares don Gregorio Olmo y don Pedro Martín de la
Calle me informaron de que apenas ocurrió el primer caso de
viruela, se apresuraron a vacunar a todos los niños del as
escuelas y a abrir un centro gratuito de vacunación en el
Ayuntamiento, al que acudieron en tres días mas de ochocientas personas:
con lo cual la epidemia se redujo a cinco casos, ninguno seguido de
defunción afortunadamente.
La mortalidad en Tudela -
aparte de alguna época excepcional de epidemias - es escasísima.
Allí no se muere nadie.
Por morirse, ni aún los que se
caen por el muro del "Boquerón"
Es
un caso curioso.
En la
enorme cortadura llamada "El Boquerón", sostiene el terreno fuerte
muralla de piedra, sobre la cual queda, hasta las casas próximas,
estrecho camino: no hay barandilla, pretil ni defensa alguna, el sitio
es muy transitado y además siempre andan por allí jugando los chicuelos
de la vecindad. Es muy fácil caerse: muchos se han caído: la altura es
grande ... no se recuerda que ninguno de los que cayeron se haya matado.
En los
últimos días han sido una mujer que llevaba en los brazos un niño y un
anciano yesero que por aquel sitio pasaba caballero en un borrico
Pues ni la
mujer, ni el niño, ni el viejo... ni el borrico, sufrieron lesiones de
importancia al caer desde lo alto del muro a la orilla del río, ¡Un
salto de quince a veinte metros!
CARRETERAS Y CAMINOS
Dispone
Tudela de muchas vías de comunicación: La línea férrea de Valladolid a
Ariza, dos carreteras la de Valladolid a Soria, y la de Tudela a
Pedrosa, y catorce caminos vecinales
Estos se
hallan en bastante buen estado, porque la Asociación de Cosecheros se
encarga de arreglarlos
Aquellas
están como todas las de España, mal: tan mal, que este invierno el
coche que va diariamente a Valladolid tuvo que suspender el servicio
porque era imposible el transito por la carretera del estado.
Para
completar el servicio de comunicaciones de Tudela y para que su estación
férrea produjese los beneficios que son posibles, sería preciso que
terminase la construcción de tres carreteras proyectadas y aun comenzada
alguna.
Una es la
de Tudela a Villoria, donde enlazara con la de Cuellar, y de la que solo
faltan cinco kilómetros. Por fortuna la subasta de este trozo se
verificara muy en breve: uno de estos días la anunciara el boletín
oficial
Otra es la
de esta villa a Cojeces del Monte, que reportaría inmensas ventajas, no
solo a Tudela, sino a Traspinedo y Santibáñez que tienen por toda vía de
comunicación algunos malos caminos
Y la
restante la provincial de Villafuerte a Tudela que cruzara por los
pueblos de Castrillo Tejeriego , Villavaquerin, y Villabañez
La
construcción de estas es una de las aspiraciones de Tudela
Construye
otra muy apreciada, la rebaja de tributos, especialmente el de consumos,
que grava con carga abrumadora la producción vinícola
Y es, en fin, muy necesaria la
construcción de edificios para escuelas y de un matadero público.
INUNDACIONES
Se citan
como de mas triste recordación las inundaciones de 1545, 1558, 1657,
1788 y 1860.
En un libro cantoral se puede
leer lo siguiente
<< Sábado a cuatro días del mes de junio
año del Señor de 1558 años, víspera de la Santísima trinidad, creció el
río Duero y llego hasta al aplaza por la calleja del Ospital, de manera
que entro en la dicha plaza seis pasos; y por la calle de san
Miguel pasó por las casas de Diego Zurdo y de las casas de Pedro del
Río, estubo frene a una cruz que se hizo en la pared del as casas de
concejo, que linda con las de Pedro del Río: siendo beneficiados...
y por que es verdad yo el bachiller Juan de Arce lo escribí
y firmo de mi nombre. Fue la mayor crecida esta que vino por San
Sebastián, año de 1554 la cual se escribió en los libros de San
Miguel en la fiesta de San Sebastián.
Juan de Arce>>
De la
inundación ocurrida en febrero de 1788 se sabe que la aguas llegaron
también a la Plaza Mayor, quedando destruidas unas treinta casas y
sufriendo graves daños otras setenta.
De la
crecida del Duero acaecida en 1860, se acuerdan aun muchos vecinos de
Tudela: Quedo inundada casi toda la villa, y en poco estuvo que las
aguas no se cruzasen por cerca del arco de la calle Mayor. De haber
ocurrido así, apenas si hubiera quedado en pie casa alguna en Tudela.
MONUMENTOS
Es digna de de verse la
iglesia parroquial de Tudela, dedicada a la Virgen de la Asunción
Comenzó a construirse en 1515 y se
terminó cuarenta años después
La portada es hermosa;
compuesta por tres cuerpos con nichos separados por columnas jonicas
El interior está formado por tres naves, con airosas columnas y
bóveda ojival. ¡lástima que el yeso cubra la piedra, desde hace muchos
años!
El retablo del altar mayor es una notable obra de un escultor Martínez,
que la realizó en 1614.
En el prebisterio, al lado del evangelio, está colocada la escultura
orante del ilustre hijo de Tudela Alonso Velázquez, canónigo y
catedrático de la iglesia mayor de Toledo, obispo de Osuna y confesor
que fue de santa Teresa.
La estatua, labrada en alabastro, es hermosísima; sin duda alguna de las
mejores esculturas de finales del siglo XVI.
Y en su altar lateral, frente al púlpito, se admira una imagen de la
"Virgen de los Dolores", obra del insigne escultor Juan de Juni
Cuéntese que la
escultura fue llevada a Tudela en sustitución de la incomparable de
"Nuestra Señora de los Cuchillos", que se venera en las Angustias de
Valladolid, la cual fue rechazada por la iglesia de Tudela, porque
decían los que la hicieron el encargo a Juan de Juni, que tenia los pies
muy grandes, y la apodaran "la Zapatuda"
Parece que la anécdota
tiene fundamento, y hay que confesar que, aun siendo muy hermosa la
efigie que en Tudela se venera, aquellos tudelanos perdieron en el
cambio, pues la que llamaron "Zapatuda" es quizá la mas inspirada
obra del inmortal autor.
Tienen escaso mérito las
iglesias de "La Cruz", "El Calvario", "El Cristo" y "San Roque"
De la antigua iglesia se
San Miguel, solo se conserva parte de un arco bizantino.
La casa del virtuoso
tesorero de la iglesia de Osma, don Alonso Ortega, sita en la calle
Mayor, solo tiene como recuerdo de su exclarecido dueño, un escudo en la
fachada.
El arco que da entrada
a la población, por la carretera de Valladolid, es otro de los viejos
recuerdos de Tudela. En el centro del antiguo monumento se ve un escudo,
y en pequeña hornacina una imagen de la virgen de la Guía.
UN POCO DE HISTORIA
Tudela es población
antigua
En los cronicones de la
Edad Media se hace de ella mención, pues repetidas veces desempeño papel
importante por ser punto estratégico par ala defensa del Duero
Ya entonces estaba bien
amurallada y aun se encuentran ahora algunos restos de sus fuertes
defensas.
En los comienzos
del siglo XIII gobernaba la villa por encargo de don Armengol de Urgel,
don Alonso Téllez de Maneses.
Alfonso X "el
Sabio" diósela a Valladolid, concediéndola al "Fuero Real".
En tiempo de Juan
II, el alcalde de los donceles don Alonso de Córdova se hizo fuerte en
Tudela, contra los infantes aragoneses; pero entrego la villa sin
resistencia
Una terrible
epidemia asolo a Valladolid durante el reinado de don Enrique "el
Impotente", y la "chancillería" huyendo del peligro trasladose a Tudela,
"lugar sano e libre de peste"
Felipe III donó la
villa a su favorito el Duque de Lerma, en 1607; pero se revoco la
donación, veinte años después, a petición de los vecinos y por sentencia
del Consejo de castilla
Durante la guerra
de la independencia, el general francés Marmont, duque de Ragusa, herido
en la batalla de los Arapiles (Salamanca), pernoctó en Tudela, en la
casa - aun existente - señalada con el numero 12 de la calle de
Cervantes (antes mesones).
Wellington al
retirarse de Burgos a balamanos, perseguido por el ejercito francés en
1812, cortó el puente de Tudela - que no es el hoy existente -